El Fondo de Reserva de las pensiones está bajo mínimos históricos, convirtiéndose en uno de los principales problemas a los que se enfrentarán los españoles en un futuro cercano. Como medida preventiva, muchos ciudadanos han optado por un plan de pensiones privado. Además, las ventajas y comodidades que ofrecen este tipo de gestoras a los usuarios, hacen que sea una de las opciones más beneficiosas y seguras a la hora de pensar en la hucha de la jubilación.

Ventajas fiscales: A parte de asegurar fondos para de la jubilación, los beneficios fiscales son uno de las mayores ventajas de un plan de pensiones. Los usuarios gozan de reducciones fiscales en la declaración de la renta que pueden aplicarse tanto en los impuestos, en el IRPF, como en la devolución de Hacienda, según el caso. Esto es así, siempre y cuando las aportaciones anuales al plan de pensiones no superen los máximos fiscales permitidos, actualmente fijados en 8.000€.

Cuotas a la carta: Las aportaciones al plan de pensiones son al gusto del contribuyente y no están sujetas a obligaciones periódicas, lo cual puede ser muy importante para quienes no puedan asegurar una cuota fija, debido a su corta edad o a compromisos financieros que tengan que abordar en un momento concreto. Esto hace que tener un plan de pensiones esté a mano de todos los ciudadanos. Aunque, sí que es verdad que cuanto antes se contrate el producto y más cantidad se abone, más ahorro y ventajas obtendrá el contribuyente en su jubilación.

Por otro lado, si el ahorrador decide abandonar la gestora y recuperar su inversión, podrá recuperar su dinero a los 10 años, gracias a la última reforma fiscal aprobada por el gobierno. También, es importante saber que si la gestora entra en quiebra, el dinero del ahorrador estaría asegurado gracias a la supervisión de los planes de pensiones de la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones (DGSFP), de pendiente del Ministerio de Economía y Hacienda.

El rescate asegurado: Llegado el momento de recibir los ahorros del plan de pensiones el usuario tiene tres opciones:

  1. Por un lado, el rescate en forma de capital, es decir, todos los ahorros en un pago único.
  2. Por otro lado, el usuario puede percibir su plan de pensiones mediante mensualidades.
  3. Y por último, el contribuyente puede optar por una solución mixta, con un montante principal y un desembolso periódico hasta finalizar su fondo de inversión.

Las tres elecciones son viables y ayudarán a tener una hucha más holgada y segura a los españoles que opten por los planes de pensiones privados como complemento a su jubilación futura.