Lanzar un negocio online se ha convertido en una buena opción para muchos emprendedores que tienen poco capital pero ¿qué han de tener en cuenta a la hora de emprender este tipo de proyecto desde un punto de vista legal?

Lo primero que debe hacer un emprendedor que quiera abrir un negocio online es rellenar el modelo 036 en Hacienda y darse de alta como autónomo en la Seguridad Social. A continuación debe tener en cuenta las siguientes condiciones legales a las que debe atenerse en caso de que su proyecto se trate de una tienda online:

  • El precio final debe aparecer claramente y se debe informar de manera correcta al comprador de que aceptar la oferta implica su pago.
  • Los envíos a los compradores deben realizarse en un máximo de 30 días, a no ser que se especifique lo contrario en la oferta.
  • El empresario está obligado a facilitar al comprador un formulario de desestimiento. El comprador podrá desistir de su compra en el plazo de 14 días naturales desde la recepción del producto y se deberá reembolsar el importe en un plazo de 14 días desde que el comprador ejercitó el derecho. En caso de que el comprador no sea informado debidamente de esto el plazo se puede ampliar hasta 12 meses.
  • La garantía de los productos vendidos por Internet son de 2 años.
  • En caso de que para el pago de la compra se use un número de tarjeta que no ha sido identificado o presentado directamente, el titular podrá anular el cargo y la tienda deberá devolver el importe lo más rápido posible.
  • Quien asume los riesgos del envío del producto es el vendedor.
  • El empresario no puede cobrar un recargo por pago mediante tarjeta que sea superior a lo que le cuesta ofrecer ese servicio.

Otra norma que tienen que tener en cuenta quienes den el salto al negocio online es la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI) según la cual la empresa debe tener una plataforma de comercio electrónico en la que aparezcan el nombre de la compañía, los datos de contacto, el número de inscripción en el registro y el NIF. Además debe mostrarse el precio de los productos, los impuestos, los gastos de envío…es decir toda la información relativa al envío que sea necesaria.

Las cookies deben mostrarse al acceder a la página y ser visible para el usuario. Además, se debe obtener el consentimiento previo del usuario antes de instalar cualquier herramienta que recabe información.  Qué es una cookie, qué tipo de cookie existe en la web, para qué se va a usar y cómo se pueden deshabilitar son datos que también deben incluirse. Otra cláusula que debe aceptar nuestro cliente son las condiciones de uso o del servicio donde se muestran los derechos y obligaciones de los mismos como la normativa de uso del sitio web, la propiedad intelectual, la forma de pago, el derecho de devolución…

Como además, en los negocios online suele recabarse mucha información personal de los compradores y usuarios se debe cumplir con la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). Esto implica que hay que informar a los clientes de la existencia de ficheros que contienen sus datos personales, identificar el nivel de seguridad, tener un formulario de consentimiento de recolección de datos, elaborar una política de privacidad para la empresa, solicitar el consentimiento para el envío de publicidad, etc. En caso de que sea el propio emprendedor quien almacene los datos bancarios del cliente debe contar con un nivel básico o intermedio de protección.