La base de cotización es un indicador que sirve para que la Seguridad Social calcule la cuota que debe pagar cada autónomo mensualmente y cuál será la pensión que cobrará éste en el futuro. La mayoría de los autónomos cotizan por la base mínima que este año, se sitúa en 267€. Por el contrario, quienes eligen la base máxima tienen que pagar 1.089€ al mes durante 2016. Una diferencia de más de 800€ que hace que más del 80% de los autónomos se decante por la primera opción.

Cada año los autónomos deciden sobre qué base quieren cotizar pero deben tener en cuenta que esta decisión no es inamovible ya que la Seguridad Social permite que se modifique hasta 2 veces al año, tanto al alza como a la baja. El único requisito para poder optar a esta opción es que los solicitantes no tengan más de 47 años ya que a esa edad la Ley impone limitaciones.

El trámite para llevar a cabo inicialmente la solicitud de modificación puede hacerse en una oficina de la Tesorería o a través de la sede electrónica, si se dispone de certificado digital o usuario. Si la solicitud se realiza antes del 1 de mayo, el cambio de la cuota tendrá efectos a partir del 1 de julio de ese mismo año. Es decir, al pasar dos meses. Sin embargo, si se solicita después del 1 de mayo y antes del 1 de noviembre, la nueva cuota se empezará a aplicar a partir del 1 de enero del año siguiente.

En caso de que se haya solicitado una modificación de la cuota y se desee renunciar a ella, se debe solicitar en el mismo plazo, pero tendrá efectos a partir del 31 de diciembre del año en el que se ha presentado la solicitud.

Otra opción que permite la Seguridad Social a los autónomos que estén cotizando por cualquiera de las bases máximas del RETA es que éstos podrán solicitar que su base se incremente de manera automática en el mismo porcentaje en que se incrementen las bases máximas. Asimismo aun no cotizando por las bases máximas podrán solicitar que se incremente su base automáticamente en el mismo porcentaje en que se incrementen las bases máximas, con el límite del tope máximo aplicable al trabajador.

Desde Ad&Law recomendamos a los autónomos que a la hora de elegir la cuota los profesionales tengan en cuenta que el periodo de cotización que se usa como referencia para calcular la pensión de la que disfrutarán en el futuro va a pasar, poco a poco, de los 15 años a los 25 años, por lo que es muy importante elegir una base que les permita asegurarse la pensión más acorde a sus necesidades futuras.