Muchas personas desean optar a una subvención para financiar distintas inversiones en sus empresas u obtener ayudas para crear empleo y/o favorecer el autoempleo. Pero ¿cómo se solicitan? ¿Qué pasos debemos seguir para obtenerlas? ¿Qué métodos hay para recurrir en caso de que nos la denieguen? Si quieres tener respuestas a estas preguntas, continúa leyendo pues en Ad&Law hemos resumido el procedimiento y las acciones más comunes que debes tener en cuenta a la hora de solicitar una subvención.

El primer paso es solicitar la subvención en la que estemos interesados ya que esto iniciará nuestro expediente. Para ello, es conveniente estudiar muy bien todos los puntos de la convocatoria y de las bases reguladoras publicadas en el Boletín Oficial correspondiente, que normalmente están disponibles en la web del Organismo convocante. Lo más habitual es que haya que acompañar dicha solicitud de una memoria o plan de negocio del proyecto, así como cualquier otra información adicional sobre promotores, presupuestos, proyectos técnicos, estudios de mercado, etc.

Una vez hecho esto la administración u organismo correspondiente tendrá que dar una resolución positiva o negativa a tu solicitud. El tiempo medio que tardan en dar una respuesta se encuentre entre 3 y 9 meses, dependiendo del tipo de ayuda y de cada Organismo local, regional, nacional o europeo, por lo que tienes que tener en cuenta que obtener una subvención no es algo inmediato.

En caso de que la resolución sea positiva, se te entregará la subvención, no sin antes presentar la documentación que justifique que vas a cumplir el proyecto. Ten en cuenta que, además, tendrás que estar al día en tus pagos con Hacienda y la seguridad social. Tras cobrar la ayuda, el organismo que te la ha aprobado pasará a la fase de seguimiento en la que podrán solicitarte, en cualquier momento, la documentación que consideren para justificar que cumples lo estipulado en la subvención.

Por el contrario, si tu resolución es negativa, tendrás un plazo para presentar alegaciones y subsanar las deficiencias que te hayan detectado. Algunas de las causas por las que suelen denegarse las subvenciones son: no cumplir los plazos exigidos, presentar proyectos que ya han comenzado, falta de algún documento, aportar información incorrecta…

Además, a la hora de decantarte por solicitar una ayuda es importante que tengas en cuenta varias cosas: la primera, que obtenerlas no es un proceso rápido ni fácil; lo segundo, que puede ser que te veas obligado a adelantar el dinero ya que a veces se pagan cuando se ha ejecutado el proyecto para el que se solicita y, la tercera, que poseen muchas incompatibilidades.

Por último, debes tener en cuenta que en los últimos años el pago de las ayudas y subvenciones se ha ido retrasando, además de reduciendo, por lo que puede que cobres más tarde de lo que esperabas. Por ello, desde Ad&Law, recomendamos que nunca te arriesgues con un negocio si lo vas a basar única y exclusivamente en la obtención de una subvención.