La ley del impuesto de sociedades de 2014, recogía que las sociedades civiles con objeto mercantil deberían tributar por el Impuesto de Sociedades a partir del 1 de enero de este año. Sin embargo, una instrucción posterior de la Agencia Tributaria excluía de esta obligación a las comunidades de bienes asociadas para la realización de una actividad económica. Así, gracias a esta resolución, este tipo de comunidad de bienes puede seguir tributando como personas físicas durante 2016.

Lo que ha hecho Hacienda es definir formalmente cuándo una sociedad civil tiene un objeto mercantil y cuándo no para que se tribute de una manera o de otra. Así, con este dictamen, la administración entiende que sólo deberán tributar por el impuesto sobre sociedades aquellas comunidades de bienes que se formalicen con la intención de obtener ganancias y lucros comunes, y que tengan como ‘objeto mercantil’ de la sociedad la realización de una actividad económica de producción, intercambio o prestación de servicios (exceptuando a las sociedades que realicen actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras y de carácter profesional).

Esta definición hace que, a ojos de la administración la sociedad civil con un objetivo mercantil sea considerada como sujeto pasivo del impuesto de Sociedades y como tal deba tributar. No obstante, la AEAT también incluye como excepción a esta consideración aquellas sociedades cuyos pactos sean secretos entre los socios, lo que hace que en estos casos las comunidades de bienes no tengan personalidad jurídica. Es decir, sólo aquellas comunidades que se hayan constituido en escritura pública o que hayan aportado a la Agencia el documento constitutivo tendrán personalidad jurídica de cara al impuesto sobre sociedades.

Las sociedades civiles son unas de las figuras más usadas por los pequeños comercios ya que no necesitan escritura pública ni tienen que registrarse. Además, no tenían personalidad jurídica, hasta esta reciente modificación, por lo que no podían tener un ‘objeto mercantil’. Con este cambio sólo tendrán que tributar por el impuesto sobre sociedades las sociedades que tengan ‘intención de lucrarse’ con la asociación permitiendo que los pequeños negocios que se hayan asociado como comunidad de bienes para llevar a cabo alguna actividad económica podrán continuar tributando de una manera más fácil al tener que hacerlo en base al IRPF.