El próximo día 31 de marzo de 2017 acaba el plazo para presentar ante la Agencia Tributaria el modelo 720, la declaración  informativa sobre bienes y derechos situados en el extranjero.

Deberán presentar esta declaración las personas físicas, las sociedades mercantiles, y las sociedades civiles, comunidades de bienes, herencias yacentes y entidades análogas,  que sean titulares de bienes y derechos  situados en el extranjero.

El modelo 720 debe incluir por separado:

a) Las cuentas bancarias (cuentas corrientes, de ahorro, a plazo, cuentas de crédito, y cualesquiera otras cuentas o depósitos dinerarios). Están obligados, además de sus titulares, quienes figuren como representantes, beneficiarios, autorizados, personas con poderes de disposición, y los titulares reales conforme a la normativa de blanqueo de capitales.

b) Los valores representativos del capital social, fondos propios o patrimonio de todo tipo de entidades; de la cesión a terceros de capitales, valores aportados para su gestión o administración; y de seguros de vida e invalidez y rentas vitalicias o temporales.

c) Los bienes inmuebles y derechos sobre ellos.

El modelo 720 a presentar antes del 31 de marzo de 2017 se referirá a los bienes y derechos existentes a 31 de diciembre de 2016. Sin embargo,también tiene la obligación de presentarlo quien haya sido titular (o autorizado, etc.) de bienes o derechos situados en el extranjero en cualquier momento de 2016, aunque ya no los posean el 31 de diciembre, debiendo informar del saldo o valor que tenían el día de su cancelación.

Existen una serie de excepciones a la obligación de presentar la declaración este año:

– cuando la suma de los importes de cada uno de los epígrafes (cuentas, acciones o inmuebles) no supere 50.000 euros al 31 de diciembre de 2016.

– si ya se presentó en años anteriores el modelo por cualquiera de esos tres epígrafes, no deberá volver a presentarse por el año 2016, salvo  en el grupo que haya incrementado su importe en más de 20.000 euros.

– tampoco deberán presentar esta declaración las sociedades mercantiles (y las personas físicas que, realizando actividades económicas, lleven su contabilidad de acuerdo con el Código de Comercio), cuando en sus registros contables   figuren incluidos los bienes y derechos situados en el extranjero de forma individualizada y suficientemente identificados (en el caso de cuentas bancarias, es imprescindible que en la denominación de la cuenta contable figure nº de cuenta, entidad, sucursal y país)

Sanciones

El incumplimiento de esta obligación o presentarla de forma incompleta o inexacta se sancionará con multa de 5.000 euros por cada dato referido a un mismo bien o derecho, con un mínimo de 10.000 euros. Si la declaración se presenta fuera de plazo (o por medios distintos a los telemáticos), la sanción será de 100 euros por cada dato referido a cada elemento patrimonial, con un mínimo de 1.500 euros.

Pero si la inspección descubre bienes situados en el extranjero no declarados y determina que no se corresponden con las rentas o patrimonio  declarados por el obligado tributario, sus importes podrán constituir una ganancia injustificada y, en ese caso:

– además de la cuota por IRPF o Sociedades correspondiente a esa ganancia, será sancionado con el 150% de la cuota exigida.

– no podrá invocar prescripción.

– la base de la sanción será la cuota íntegra defraudada, sin poder minorarla en pérdidas o deducciones pendientes.