El capital con el que normalmente se constituyen las empresas suele ser poco, 3.000€ para las Sociedades Limitadas y 60.000€ para las Sociedades Anónimas, por eso en muchas ocasiones los negocios tienen que llevar a cabo una ampliación de capital.

Cuando surge esta necesidad lo normal es que los empresarios acudan al sistema bancario pero, es muy probable, que éste exija unos requisitos a los que la empresa no pueda hacer frente o que alguno de los socios no esté a de acuerdo con el proceso. Ante esto, la mejor opción para aumentar los fondos propios incrementando el capital social será realizar una ampliación de capital que, normalmente, puede hacerse: emitiendo nuevas acciones, incrementando el valor nominal de las acciones ya existentes o con cargo a los beneficios no distribuidos de la empresa.

En estos casos también podemos diferenciar distintos tipos de ampliación de capital:

  • Dinerarias: cuando se aporta efectivo a la sociedad
  • No dinerarias: cuando se aporta un activo, como una propiedad o una patente, a cambio de acciones.
  • Por compensación o capitalización de créditos: cuando la empresa tiene una deuda y la canjea con el deudor otorgándole capital de la sociedad.

Para llevar a cabo una ampliación de capital, lo primero, es decidir cuál será el valor al que se van a emitir las acciones. Es decir, los empresarios deben decidir si sacan las acciones al mismo precio que les dieron anteriormente, es decir, a la par; o si éstas llevarán una prima, sobre la par, según la cual quienes deseen participar tienen que pagar un precio adicional denominado ‘prima de emisión’. Las acciones por un porte inferior al valor nominal están prohibidas. La segunda cuestión que deben tener en cuenta es si los antiguos accionistas tienen derecho o no de suscripción preferente.

Esta ampliación de capital trae consigo una modificación de los estatus lo que implica que sea aprobado por la junta general de accionistas a petición del consejo de administración. Además, en algunos casos, será también necesario que se dé un régimen de mayorías cualificadas. Esta solicitud deberá ir acompañada de un informe en el que se explique detalladamente la ampliación: cómo se hará, su fin,…y una vez aprobado tendrá que llevarse a un notario para convertirlo en escritura pública e inscribirlo en el Registro Mercantil.

Las ampliaciones de capital pueden llevar a enfrentamientos entre los socios si alguno no está de acuerdo por lo que siempre es recomendable firmar un pacto de socios donde aparezcan recogidas las normas que aceptan todos sobre diferentes situaciones que pueden plantearse en la empresa como, por ejemplo, una ampliación de capital.