Comenzar la senda del autónomo no es nada fácil y aunque son muchas las ventajas que te ofrece, también son muchos los riesgos que puedes sufrir. Un autónomo se puede enfrentar a una época de poca demanda laboral, a impagos de proveedores o clientes, que conlleven que ellos no puedan hacer frente a sus deudas o una gran inversión difícil de recuperar. Todo esto en algunas ocasiones, puede llevar a embargos que supongan una retención de los bienes del sujeto por parte de un juzgado.

El objetivo de un embargo es garantizar el pago de las deudas que se tengan pendientes con la Seguridad Social, impuestos, tasas, etc. En el caso de los trabajadores autónomos, el problema es mayor que el de las empresas puesto que éstas responden en base al capital social que han aportado, mientras que para los autónomos no existe dicha limitación. Eso significa que le pueden retener no solo bienes de la empresa, sino también personales y familiares.

Bienes embargables

Son muchos los bienes embargables a un autónomo, aunque la retención dependerá de la cantidad de la deuda. Lo primero en ser suspendido será el dinero o las cuentas bancarias que el empresario tenga a su nombre. Aunque si el montante de la deuda es mayor y no es suficiente con las cuentas bancarias, los créditos, títulos, derechos a corto plazo o instrumentos financieros que estén admitidos en el mercado secundario oficial de valores, serán las siguiente retenciones.

Lo sucesivo en ser expropiado serán las rentas de dinero, intereses o frutos de cualquier tipo. Pero si aun así, la deuda no está suplida en su totalidad, los siguientes embargos serán los bienes muebles, participaciones sociales y bienes inmuebles. Finalmente, si el problema persiste, los sueldos, pensiones e ingresos procedentes de actividades profesionales autónomas, cuando no sean inferiores al salario mínimo, serán las últimas retenciones.

Aunque tras las últimas normativas y con el objetivo de dar más oportunidades al emprendimiento, se ha introducido una ampliación del tiempo de pago. Ahora, los autónomos tendrán un plazo máximo de dos años, entre la primera notificación de embargo y la realización material de la subasta o cualquier otro medio administrativo de enajenación.

Bienes inembargables

Hay bienes que no pueden ser embargados por ninguna entidad pública a un autónomo. Estas son, el mobiliario, el menaje de la casa del responsable, así como su ropa o la de su familia. Tampoco los alimentos, combustible o cualquier otro bien necesario para sobrevivir. Otro de los materiales intocables son los libros o instrumentos necesarios para desarrollar su profesión u oficio al que se dedique y los bienes sacros o de culto que sean reconocidos como legales públicamente.

Recomendaciones

Para evitar algunos de los embargos más preciados y al tener una responsabilidad ilimitada. Es recomendable que firmen separación de bienes con sus cónyuges, para así salvar los bienes familiares. Así, la actividad de las deudas que deriven del ejercicio profesional de uno de los miembros del matrimonio, tan solo afectará a éste, y no a los bienes propios y privativos del otro cónyuge.

Por otro lado, es importante saber que existe una modalidad que resulta muy útil para los autónomos, y es la de emprendedor de responsabilidad limitada. Dicha figura permite eliminar la vivienda de la responsabilidad de su actividad profesional en caso de deudas, siempre que el inmueble no supere los 300.000 euros de valor.