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El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos reconoce de antemano prestaciones básicas como la asistencia sanitaria, maternidad o jubilación. Sin embargo, el mayor riesgo asumido por autónomos y pymes los hace particularmente vulnerables frente a cualquier imprevisto, por lo que muchos de ellos consideran contratar seguros complementarios que se adapten a su negocio de manera personalizada. Entre los más útiles para un cómodo desempeño de la actividad laboral se encuentran los siguientes:

Seguro de jubilación. El cálculo de la pensión del autónomo tiene algunas particularidades sobre el de un trabajador del Régimen General, por lo que puede deducirse que un seguro privado ofrece mayores probabilidades de disfrutar una mejor situación económica al salir definitivamente del mercado laboral. Además, puesto que el 86% de los trabajadores por cuenta propia deciden cotizar por la base mínima, un 1% más alta que el pasado año (893,10 euros), un complemento privado de jubilación supone una cantidad recibida mucho mayor al término del periodo de actividad.

Seguro de salud. Un complemento a la prestación de la Seguridad Social permite entre otras cosas reducir los plazos en la asistencia sanitaria, de gran interés teniendo en cuenta el ritmo de vida del trabajador por cuenta propia. También es interesante saber que las primas de seguro de enfermedad para el autónomo, su cónyuge o los hijos menores de 25 años que convivan en el domicilio familiar son desgravables, con un máximo de 500 euros por persona.

Seguro por Incapacidad Laboral Temporal. Una enfermedad o un accidente no generan las mismas repercusiones en un trabajador por cuenta ajena que en uno por cuenta propia. En caso de baja temporal, esta póliza abona una cantidad fija por cada día que el autónomo se ausente de su puesto de trabajo.

Seguro de accidentes. Imprescindible en caso de que el negocio lleve aparejada una alta probabilidad de sufrir un accidente laboral. De esta manera podrá compensarse el tiempo que el trabajador esté sin generar ingresos tras sufrir el accidente.

Seguro de responsabilidad civil. El concepto de responsabilidad civil hace referencia a la obligación del autónomo a hacer frente a daños y perjuicios que su profesión pueda ocasionar a terceros. La ausencia de este seguro puede implicar un enorme desembolso de dinero, mientras que contar con él asegura que la posible víctima reciba una indemnización en compensación por el perjuicio causado.

Seguro multirriesgo de comercio o negocio. Es más sencillo y barato sumar este seguro al de responsabilidad civil. Con él quedan protegidos muebles y mercancías en caso de incendio o robo, así como de daños por agua o rotura de rótulos luminosos o cristales. Además de en las propias instalaciones, estos seguros tendrán que extenderse al lugar donde pymes y autónomos desarrollen su trabajo.