España cuenta en lo que va de año con un total de 3.209.379 de autónomos, siendo una parte muy importante de la economía y el emprendimiento del país, aunque no todos están englobados en la misma tipología. Dentro de este sector hay una amplia variedad de categorías de autónomos divididos por la actividad profesional que desempeñan, entre ellos:

1. Trabajadores autónomos: es el grupo más generalizado e incluye aquellos autónomos que, generalmente, gestionan un pequeño negocio como, por ejemplo, taxistas, transportistas o comerciantes…en definitiva,  autónomos que tengan un taller o un centro de servicios personales como pueden ser también las peluquerías.

2. Profesionales autónomos y freelance: abarcan dos categorías de profesionales con estudios superiores. Por un lado, los que deben estar colegiados, como pueden ser los médicos, abogados o psicólogos. Y, por otro lado, los llamados freelance o licenciados que no tienen necesidad de estar colegiados pero que cumplen unas tareas específicas generalmente dedicadas al mundo de la comunicación, entre ellos, publicistas, traductores, diseñadores, etc.

3. Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes: aquellos trabajadores o profesionales que facturan a un solo cliente el 75% o más de sus ingresos. Son los comúnmente llamados “falsos autónomos” ya que realmente dedican la mayor parte de su tiempo de trabajo a una única empresa pero no tiene contrato de trabajador sino que cobra su remuneración económica por medio de facturas.

4. Autónomos Agrarios: son los emprendedores dedicados a actividades agrícolas que obtienen al menos el 50% de su renta de esas actividades. Suelen realizar las labores ellos mismos, aunque pueden contratar a más empleados por cuenta ajena. Además, cuentan desde el 2008 con un régimen especial de cotización, el ‘Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios’, conocido como SETA.

5. Autónomos Administradores: son aquellos autónomos por cuenta propia cuyos negocios tienen cierta dimensión y un elevado número de trabajadores a su cargo, generalmente, más de diez. Suelen ejercer el cargo de administrador y controlan más de la mitad del capital del negocio por lo que terminan optando por una sociedad y cotizando en el Seguridad Social en el régimen de autónomos administradores. Digamos que son la evolución natural de los trabajadores autónomos que han adquirido cierto éxito.

6. Otro tipo de autónomos: en esta categoría encontramos las situaciones excepcionales como los autónomos colaboradores, cónyuges o familiares de autónomos hasta el segundo grado de consanguinidad que colaboren en un negocio habitualmente, y también, los socios trabajadores de cooperativas, los comuneros o socios de comunidades de bienes y sociedades civiles irregulares.