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Las investigaciones por elusión fiscal de grandes empresas son constantes en muchos gobiernos que buscan que las empresas que operan dentro de su territorio paguen los impuestos a los que están obligados. Sin embargo, en muchas ocasiones, las multinacionales logran eludir estas responsabilidades gracias a elaborados trabajos de ingeniería fiscal.

Para intentar luchar contra este problema, España y otros 30 países han firmado un acuerdo con el que a partir de ahora, las multinacionales están obligadas a presentar un informe “país por país” con información precisa sobre los impuestos que pagan en todos los Estados miembros donde tienen actividad.

Como resultado de este acuerdo las multinacionales tendrán que informar de: ingresos, resultados brutos, impuestos devengados y satisfechos, fondos propios, valor neto contable de los activos materiales y plantillas (tanto de las residentes en la UE como de las filiales). Esto permitirá que España, y el resto de países miembros, tengan información desagregada de los impuestos que pagan las multinacionales cuya matriz se encuentre en los Estados que han firmado el acuerdo sin necesidad de suscribir pactos bilaterales de manera independiente.

La Agencia Tributaria podrá, de manera automática y anualmente, tener información de los impuestos pagados por una filial situada en Suiza, Francia o Alemania (países que han firmado el acuerdo multilateral) y viceversa. El intercambio de información “país por país” está incluido en el llamado Plan de Acción BEPS de la OCDE, de lucha contra la erosión de bases imponibles, la planificación fiscal agresiva y la transferencia artificial de beneficios empresariales y será efectivo a partir de 2017, ya que el periodo impositivo al que afecta es 2016.

Sin embargo, España, ya ha incluido esta disposición en su normativa interna, concretamente en el nuevo reglamento del Impuesto sobre Sociedades, aprobado en julio de 2015, donde se estipula que las multinacionales residentes en España con una cifra de negocios superior a 750 millones de euros y que tengan la condición de dominantes en un grupo, estarán obligadas, a partir de 2016, a suministrar información a la Agencia Tributaria española de los impuestos que pagan “país por país”.