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Desde el pasado 22 de julio de 2015 las empresas pueden fraccionar el pago de la indemnización por despido, acordada tras la finalización del correspondiente periodo de consultas de un despido colectivo. El Tribunal Supremo ha avalado esta posibilidad siempre que la empresa pueda demostrar que atraviesa una situación económica negativa, con fuertes tensiones de liquidez.

En este caso, además, la decisión de fraccionar el pago de la indemnización debe contar con el apoyo de los representantes de los trabajadores. Es decir, debe haber un acuerdo lícito entre la empresa y los trabajadores. Y, también, el acuerdo de fraccionamiento del pago de la indemnización legal no debe ser desproporcionado ni abusivo.
El despido colectivo de los trabajadores por causas económicas reguladas en el Estatuto de los Trabajadores, establece una indemnización por trabajador que debe ser; como mínimo, de 20 días de salario por año de servicio. Si el tiempo es inferior a un año, podrá prorratearse por meses con un máximo de doce mensualidades.

Anteriormente a esta resolución, el Estatuto de los trabajadores establecía que, en el caso de los despidos colectivos por causas económicas, la empresa debía poner a disposición de los trabajadores la indemnización en el momento de la comunicación del despido. En caso contrario, el despido se consideraría improcedente por defectos formales, teniendo la empresa que restituir al trabajador a su antiguo puesto o bien, abonarle la indemnización correspondiente al despido improcedente. Esto es, 33 días de salario por año de servicio con un máximo de 24 mensualidades.

Tras la sentencia del Tribunal Supremo, esto ha cambiado. Ya que si se trata de un despido por causas económicas, y la empresa justifica la falta de liquidez debidamente, podrá fraccionar el pago de la indemnización. Uno de los ejemplos que ya se ha llevado en relación a la Sentencia del Tribunal Supremo del 22 de julio de 2015. Es el pago que llevo a cabo una empresa. Esta dividió el pago en cuatro plazos, venciendo el último fraccionamiento al cabo de nueve meses a contar desde la fecha de efectos del despido.