Todas las empresas quieren crecer y contratar empleados. Sin embargo, esto no siempre se cumple y a veces tienen que despedir a algún trabajador por distintas razones pero ¿qué tipos de despido existen?

El despido disciplinario: ocurre cuando la empresa considera que el trabajador ha incumplido de forma grave alguna norma de la empresa. Algunos de los motivos de este tipo de despido son: faltas repetidas, impuntualidad, desobediencia, abuso de confianza, embriaguez,…

El despido objetivo: es cuando la empresa extingue el contrato por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Por ejemplo, cuando la empresa alega que tiene resultados negativos. En este tipo de despido la indemnización es de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.

El despido colectivo (ERE): la empresa puede alegar las mismas causas que en el despido objetivo pero la diferencia es que esta extinción afecte, en un plazo de 90 días a: 10 trabajadores (en negocios de menos de 100 empleados), el 10% de los trabajadores en empresas de entre 100 y 300 empleados, 30 trabajadores cuando se superen los 300 trabajadores o cuando la empresa tenga más de 5 empleados y se despida a todos. En este caso un juez debe autorizar el ERE y los trabajadores tienen de indemnización 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades (a no ser que en el convenio colectivo se estipulen otras cantidades).
Los despidos pueden ser recurridos ante los tribunales por los ya ex empleados. En estos casos el juez puede determinar que los despidos sean:

  • Procedentes: cuando se demuestre que el trabajador es responsable de lo que le acusa la empresa. En este caso el empleado deberá aceptar el despido y, además, no recibirá indemnización por parte del empleador.
  • Improcedentes: cuando la empresa no sigue la norma estipulada por Ley para realizar este tipo de despido. Tras la sentencia se deberá readmitir al trabajador o proponerle entre elegir volver a la empresa o aceptar una indemnización de 33 días por año trabajado, con un máximo de 2 años si la antigüedad es posterior al 12 de febrero de 2012 (en el caso de ser anterior se aplicará: 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades).
  • Nulo: cuando esté relacionado con causas discriminatorias recogidas en la Constitución. Aquí, la empresa debe readmitir al empleado pagándole el sueldo que dejó de recibir desde que fue despedido.

Otra opción es que el contrato se extinga por voluntad del trabajador. Las causas para que se dé esta situación pueden ser:

  1. Cambios importantes en las condiciones de trabajo llevadas a cabo sin respetar lo previsto en el artículo 41 y que redunden en menoscabo de la dignidad del trabajador.
  2. Falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado.
  3. Cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuesto de fuerza mayor, así como la negativa del mismo a reintegrar al trabajador en sus anteriores condiciones de trabajo en los supuestos previstos en los artículos 40 y 41, cuando una sentencia judicial haya declarado los mismos injustificados.

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