La Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, regula la responsabilidad penal de las personas jurídicas desde la reforma del año 2010, pero no ha sido hasta la reforma operada la Ley Orgánica1/2015 cuando se han establecido las bases de la responsabilidad de la persona jurídica, es decir cuándo es penalmente responsable una persona jurídica.

Distinguimos, según el artículo 31 bis, entre el grupo de los que yo denomino “autores alfa” y los que denomino “autores beta”:

Autores Alfa

1.- Representantes legales

2.- Autorizados para tomar decisiones en nombre de la persona jurídica (bien de manera individual o como integrante de un órgano de la persona jurídica)

3.- Aquellos que ostenten facultades de organización y control dentro de la misma

En este caso los delitos debe ser cometidos en nombre y por cuenta de la persona jurídica y en su beneficio directo o indirecto.

Autores Beta

Son aquellos que están sometidos a la autoridad de las personas físicas denominadas Alfa. En este caso los delitos deberán haberse cometido en el ejercicio de actividades sociales, por cuenta de las persona jurídica, en beneficio directo o indirecto de las mismas y por haberse incumplido gravemente los deberes de supervisión, vigilancia y control de la actividad de la persona jurídica por los alfa.

Pues bien, una vez identificados los posibles autores, no debemos olvidar que no todos los delitos que recoje el Código Penal pueden ser cometidos por las personas jurídicas, por ejemplo una persona jurídica nunca podrá ser condenada por un delito de asesinato, ni por un delito de lesiones, pero sí por un delito de tráfico ilegal de órganos, por un delito de estafa, no de apropiación indebida, sí por un delito contra el medio ambiente y los recurso naturales, no por un delito de aborto, sí por un delito de alzamiento de bienes, etc.., es decir existe un catálogo tasado de delitos que pueden ser cometidos por la persona jurídica, y fuera de ellos la persona jurídica podrá ser civilmente responsable pero en ningún caso tendrá responsabilidad penal.

¿Qué implica ser penalmente responsable?

Que si la persona jurídica es condenada se le impondrá una pena de multa, que en la mayoría de los casos estará relacionada con el beneficio obtenido por la empresa como consecuencia de la comisión del delito. Así, por ejemplo en los delitos contra la ordenación del territorio la persona jurídica se enfrenta a una pena de multa de uno a tres años, salvo que el beneficio obtenido por el delito fuese superior a la cantidad resultante en cuyo caso la multa será del doble al cuádruple del montante de dicho beneficio, o si nos encontramos ante un delito de cohecho, la pena será de multa de 2 a 5 años o del triple al quíntuple del beneficio obtenido.

Pero es que además, podrán imponerse cualquiera de las penas que recoge el art. 33.7, apartados b) a g) del CP, dentro de las cuales se encuentran:

b) Disolución de la persona jurídica. La disolución producirá la pérdida definitiva de su personalidad jurídica, así como la de su capacidad de actuar de cualquier modo en el tráfico jurídico, o llevar a cabo cualquier clase de actividad, aunque sea lícita. -no es otra cosa que la pena de muerte de la persona jurídica-.

c) Suspensión de sus actividades por un plazo que no podrá exceder de cinco años.

d) Clausura de sus locales y establecimientos por un plazo que no podrá exceder de cinco años.

e) Prohibición de realizar en el futuro las actividades en cuyo ejercicio se haya cometido, favorecido o encubierto el delito. Esta prohibición podrá ser temporal o definitiva. Si fuere temporal, el plazo no podrá exceder de quince años.

f) Inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas, para contratar con el sector público y para gozar de beneficios e incentivos fiscales o de la Seguridad Social, por un plazo que no podrá exceder de quince años.

g) Intervención judicial para salvaguardar los derechos de los trabajadores o de los acreedores por el tiempo que se estime necesario, que no podrá exceder de cinco años.

Como podemos ver, a veces la pena de multa puede resultar de menor importancia si las comparamos con estas otras penas que pueden suponer el fin de la empresa.

Desde Ad&Law os seguiremos informando de todo lo relativo a la responsabilidad penal de la persona jurídica en sucesivos post y de cómo mitigar el riesgo de que en el seno de las empresas se puedan cometer delitos, qué delitos en concreto son los que pueden cometer las personas jurídicas, etc.