Que nos incluyan en una lista de morosos es sencillo, basta con devolver un recibo con el que no estemos de acuerdo o retrasarnos en el pago de una deuda para que una empresa nos incluya. Pero salir, es más complicado ya que, durante el proceso, no sólo tendremos que insistir en que hemos resuelto la deuda sino que, además, mientras permanezcamos en la lista tendremos otros tipos de problemas como no poder acceder a créditos bancarios o tener dificultades para contratar servicios básicos como la luz o el agua.

No obstante, las empresas no pueden incluirnos de manera inmediata sino que antes de hacerlo han debido de transcurrir entre dos y tres meses del primer aviso por escrito que nos dio la compañía sobre la deuda que tenemos con ella. Si durante ese tiempo no se ha satisfecho o resuelto la deuda, la empresa podrá incluirnos en el listado de morosos. En España, las listas más conocidas son ASNE, Badexcug o RAI, aunque hoy en día existen más de cien empresas en nuestro país que recogen en sus listados a los “deudores”.

Una vez incluidos en la lista de morosos lo primero que debemos tener en cuenta es que no bastará con pagar o resolver la deuda ya que la empresa que nos incluyó en la lista es la responsable de comunicar al fichero que hemos saldado la deuda y que deben borrarnos de su listado. En estos casos, las compañías no suelen tener tanta prisa por sacarnos por lo que probablemente habrá que insistir y demostrar más de una vez que la deuda está saldada. Ante esto también existe la opción de que sea el mismo ‘ex moroso’ quien contacte con el fichero y exija que le eliminen. Si se hace de esta manera el listado tiene 10 días como máximo desde la recepción de la solicitud para eliminarlo de su lista.

Puede ocurrir que, a pesar de todos los esfuerzos, no logremos que nos eliminen del fichero, por lo que también se puede acudir a la Agencia de Protección de Datos, que puede multar a las compañías por mantenernos de manera irregular en ellos. No obstante, tras seis años en los listados, el nombre desaparecerá de las listas tanto si se ha saldado la deuda como si no.